Yo creo en un amor lujoso, lleno de lujos, donde uno se da el lujo de creer en el otro, uno se da el lujo de ser honesto y no ocultar nada, uno se da el lujo de tirarse de espaldas sin saber si el otro lo va a sostener y sin embargo ahi está. Un amor lujoso donde uno se da el lujo de creer juntos, y de crecer junto al otro, donde uno no oculta zonas ni episodios de uno, por miedo que el otro no pueda amarlo. Un amor lujoso, lleno de agujeros por donde pasa el aire, y lleno de respeto. Donde uno se da el lujo de ser la mejor persona que puede ser, para con uno y para con el otro, donde uno se da el lujo de soñar y de verse de la mejor manera, de visualizarse feliz, eso si es un lujo.
Pero no es un amor lujoso, aquel en el que uno se da el lujo de faltarle el respeto al otro, de a veces, y en momento importantes faltarle directamente al otro, de no ponerse en el lugar del otro, de hacer pasar al otro por zonas difíciles y que le cuestan y oscuras por que si, por nada. Eso no es lujo, el perdón repetitivo no es lujo, es una relación de abuso. Una relación sin fe, ni esperanza no es lujo es una relación del deterioro y de la falta de compromiso.